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¿Qué ropa me pongo hoy?

 

¿Cuántas veces al vestirnos y salir a la calle, nos hemos dado cuenta de que no nos hemos abrigado lo suficiente o nos hemos excedido a la hora de vestirnos?

En este artículo, queremos explicar que podemos estar seguros que la ropa elegida para un día concreto va a ser la adecuada.

Es evidente, que en un día normal de nuestra vida, “este error” al vestirnos es asumible; pero imagina qué pasaría en un ambiente extremadamente frío, o en un ambiente ni frío ni caluroso pero donde voy a estar realizando una fuerte actividad. Podría sufrir riesgos de hipotermia o deshidratarme en el otro caso por un exceso de sudoración. De ninguna forma lo podemos permitir existiendo herramientas para ello.

Hay situaciones donde el estar seguros que voy a poder mantener el confort térmico, puede ser vital.

Pero, ¿qué es el confort térmico?

El hombre siempre ha deseado crear un ambiente térmico donde se encontrase cómodo y varias son las definiciones que encontramos de este estado; desde que la comodidad térmica es aquella condición mental que expresa satisfacción con el ambiente térmico, a otras que la definen como aquellas condiciones en los que hombres, mujeres y equipos trabajan efectivamente.

Y así, sucesivas definiciones que tienen algo en común, y es que si no nos encontramos cómodos en nuestro entorno, nuestro rendimiento disminuirá inevitablemente.

La definición de comodidad que se utilizaremos en el presente estudio es la definición a nivel fisiológico o balance térmico, expresado como:

M-W ± K ± R ± C ± RES – E = 0

Es esta la ecuación que nos va a permitir decidir si determinada vestimenta será adecuada a la actividad y el ambiente al que voy a estar expuesto.

Analicemos brevemente el significado de cada término de la ecuación.

La principal fuente de calor para el organismo es la producción de calor metabólico (M). Las unidades que se utilizan suelen ser los vatios. Es el principal proceso de termogénesis del organismo.

El trabajo mecánico simbolizado por W representa el consumo energético realizado por nuestro organismo en todos sus movimientos y ciclos vitales (signo negativo).

El calor puede también absorberse del medio ambiente al cuerpo por procesos de radiación (R), contacto (K) y convección (C) si la temperatura ambiente sobrepasa la temperatura corporal. Se tratan de fuentes de calor pequeñas en comparación a M, pero deben tenerse en cuenta para una mayor precisión de los cálculos. En el caso que la temperatura ambiente fuese inferior a la corporal, el calor de radiación, contacto o convección serian negativos, ya que el cuerpo perdería calor hacia el ambiente.

También existen ganancias y pérdidas de calor por respiración, bien porque se respira aire a altas temperaturas o bien porque está a bajas temperaturas (RES).

El último proceso de termólisis o pérdidas de calor, es el de evaporación (E), y suele ser el más importante puesto que el calor latente de la evaporación del sudor es elevado, y aproximadamente se pueden consumir 680 W por hora con la evaporación de un litro de sudor. Sobre esto, hay mucho que decir, que en próximos artículos comentaremos.

Es ahora cuando podemos contestar a la pregunta ¿qué es el confort térmico?

Aquella situación donde las ganancias de calor se igualan a las pérdidas de calor.

Siempre que el hombre pueda, intentará conseguir unas condiciones ambientales donde su cuerpo deba realizar un mínimo esfuerzo para encontrarse en situación de confort. Esto es, controlar la:

  • Temperatura del aire
  • Temperatura radiante media
  • Presión parcial de vapor de agua
  • Velocidad del aire
  • La tasa metabólica (nuestra actividad)
  • Las características de la ropa

Pero, ¿y cuando no podamos controlar los primeros 4 parámetros?

Los últimos dos son ahora más vitales.

El sistema de vestimenta influye enormemente en la comodidad térmica.    

Tanto más nos ayude la ropa a conseguir que la ecuación de comodidad se cumpla, más fácilmente adquiriremos la sensación de confort térmico, aquella en la que la termogénesis, se iguala a la termólisis.

Pues bien, existen tres estudios, a mi parecer muy interesantes,  base para la publicación de tres Normas internacionales.

Son la base de la predicción para la determinación de si una vestimenta es la adecuada para el ambiente en el que nos encontremos expuestos.

  • Para el balance en condiciones de frío. Índice de aislamiento IREQ según la Norma ISO/TR 11079 (para ambientes con temperaturas inferiores a 10º C)
  • Para el balance en condiciones neutras. Índice PMV-PPD según Norma ISO 7730 (para ambientes con temperaturas comprendidas entre 10 y 30ºC)
  • Para el balance en condiciones de calor. Índice de tasa de sudoración requerida según Norma ISO 7933 (para ambientes con temperaturas superiores a 30ºC)

Cada una de estas normas se utilizará siempre con la misma finalidad; encontrar el confort térmico.

Sólo me queda comentar una última cosilla pero no menos importante:

La aclimatación; las necesidades de una persona aclimatada a un ambiente pueden ser bien diferentes a las de una persona no aclimatada. No nos olvidemos de este factor que debe ser tenido en cuenta para cualquier estudio personalizado.

Si necesitas más información de cómo utilizar todas estas herramientas, sólo tienes que hacernos tu consulta.

Un confortable saludo.